Es gratificante
Resulta gratificante ver que gente joven se posiciona frente al problema del llamado "botellón". La facilidad para poder convocar este tipo de reuniones masivas, por medio de un mensaje al móvil, ha hecho que todas las ciudades, pequeñas, medianas y grandes, compitan por ver cuál de ellas organizará el más grande y esperpéntico.
Anoche en una TV local de la pequeña ciudad donde vivo se celebró un debate sobre el tema, porque también aquí los jovencitos (los de 14, 15 y 16 años son los más activos) se han apresurado a emular a los de las grandes ciudades. Participaban cuatro jóvenes, alguno ya padre de familia, otros deportistas, alguno miembro de asociaciones juveniles... y todos se mostraban contrarios al espectáculo que se estaba dando, no tanto por el espectáculo en si mismo, sino valorando otros aspectos como los de tipo médico (¿qué tasa de alcohólicos habrá en edades medias, dentro de 10 años), la dejación que han hecho los padres de su obligación de educar y cuidar la salud de sus hijos, el mal ejemplo que reciben los adolescentes de los adultos que les rodean y que les deberían servir de referente, y esa creencia tan extendida de que cuando un joven está bebiendo "se está haciendo un hombre".
Participaban también personas anónimas a través del teléfono y contaban cómo habían tardado en admitir que necesitaban el alcohol para vivir, y su experiencia como miembros de asociaciones de alcohólicos anónimos. Explicaban que cada vez llega gente más joven a esas asociaciones y no lo hacen dependiendo solo del alcohol sino que consumen también otro tipo de sustancias.
Creo que la sociedad deberá hacer algo para intentar cambiar este estado de cosas. No sirven prohibiciones, sino el esfuerzo combinado de familias, educadores, médicos y autoridades. Y por supuesto, medidas que garanticen que no se vende alcohol a menores.Porque mientras los adolescentes protagonizan escenas lamentables ante las cámaras de televisión, alguien está haciendo un fantástico negocio.

Milton dijo
Yo creo que no se debe generalizar, y me explico. Hacer un botellón, o juntarte con unos amigos para beber unas cervezas o lo que sea, no es un delito, ni tampoco quiere decir que sea una reunión de futuros "alcohólicos anónimos". El problema es que por culpa de cuatro tontos, por no decir otra cosa, se está creando una imagen de los jovenes que no es del todo cierta, al menos eso quiero creer.
24 Marzo 2006 | 07:28 PM