Los nuevos barcos negreros
Algo va mal en este mundo nuestro cuando cientos de personas se lanzan al océano arriesgando, peligrosamente, su propia vida.
Así, nos llegan noticias de barcos, por llamarlos de alguna manera, atestadas sus bodegas de seres humanos, como antaño otras embarcaciones transportaban hombres y mujeres africanos para venderlos como esclavos en el Nuevo Mundo.
Ahora son otros, descendientes de aquellos, los que intentan salir del hambre y la miseria, engañados por el escaparate que se les ofrece, haciéndoles ver que, si llegan al primer mundo, habrán acabado sus penalidades.
Mientras los países desarrollados hunden la agricultura de los países subdesarrollados a base de subvencionar y proteger productos agrícolas con los que jamás podrán competir, lo que les lleva a abandonar sus cultivos y lanzarse al mar en busca de un futuro incierto.
A uno le invade una gran frustación porque se ve impotente para poder hacer algo, algo eficaz que hiciese - uniendo las fuerzas de muchos- reequilibrar algo este injusto mundo.
Alberti ya escribió sobre la dureza de la vida en la mar. Hoy releía un pequeño poema que me gustaría compartir con los amigos de la Coctelera.
BARCO CARBONERO
Barco carbonero,
negro el marinero.
Negro en el viento, la vela.
Negra por el mar, la estela.
¡Qué negro su navegar!
La sirena no le quiere,
el pez espada le hiere.
¡Negra su vida en el mar!

Milton dijo
Supongo que es imposible ponerse en la piel de esas personas, ya que de ser así comprenderíamos lo inexplicable... el porqué arriesgan su vida a cambio de un futuro incierto que no les asegura nada.
18 Septiembre 2006 | 04:44 PM